por Jesús Ramón Rodríguez - 26/06/2026 4:00 pm
La práctica del psicoanálisis supone la existencia de un mínimo de acuerdos cívicos y legales que den cabida a la posibilidad del lazo, sin que esté represente un riesgo para nadie el consultante, el analista y la ciudad. Este último, a la manera del coro en la tragedia griega, da un marco, con su incesante repetición de lo que se transgrede. Ahora bien, ¿puede tal dispositivo sostenerse si alguno de esos elementos se sustrae? Sí así fuera, ¿cuál sería la condición, su costo y quién debe ponerlo en juego? Las preguntas convocan a la indagación y a la reflexión, aún si las respuestas no terminan por acudir.

